...y que me gustaría, me encantaría... y que estando aquí, en medio de estallidos de guerra o de celebración, lo mismo da, son estallidos... siento un poco de miedo. Y si eres tú o no eres... yo sólo puedo decir una cosa: que esta soy yo, mi niño, que si puedes entenderlo me siento muy feliz y si no, sencillamente cerraré la puerta. Porque, niño de mis ojos, mi sueño feliz, mi fantasía más dulce, a mí nadie me enseñó a soñar; a mí algún día hace eones, alguien me robó todos mis sueños y para mí soñar es un lujo que me permito pocas veces. Pero como tú has sido lindo, sueño contigo y te imagino recostado sobre mi pecho y me digo que eres feliz sintiendo a mi corazón latir en tu oído...

Niño, yo sueño mucho con los ojos abiertos, pero jamás lo diré porque no sé conjugar el verbo soñar... y sin embargo, sueño que tú algún día podrás hacerlo...