Hace rato no les cuento sobre mis andanzas cotidianas. Como novedad diré que estoy trabajando medio tiempo con una empresa fabricante de joyas. El resto del día lo dedico al proyecto de grado, leer, hacer labores domésticas, consentir a mis ositos, salir a farandulear, desarrollar actividades manuales, cacharrear programas gráficos, etc, etc.

Bueno, pues por parte de una entidad a la que está asociada la empresa, misma que ofreció el curso de 3Design CAD, estoy haciendo un módulo de Metalurgia en la Joyería. Aunque ya había visto un laboratorio y una asignatura sobre el tema en la U (eso fue hace como tropecientos años!!) he recordado y aprendido muchos detalles interesantes sobre el comportamiento de los metales, en particular de los nobles como oro, plata, paladio, platino y rodio.

Hablando acerca del manejo de la temperatura y el tiempo, factores determinantes en fundición, la expositora dijo que el frío no existe. Y agregó enfáticamente:

"Ni el frío, ni el silencio ni la oscuridad existen. El frío es ausencia de calor, el silencio es ausencia de sonido y la oscuridad es ausencia de luz. No existen PORQUE NO SE PUEDEN MEDIR ".

Veo a lado y lado y todas las caras tienen expresiones diferentes. Unos miran con los ojos muy abiertos a la chica, otros miran apáticos el cuaderno, otros el tablero y los demás, como yo, mueven la cabeza con gesto de ligero escepticismo.
Lo que no se puede medir no existe. Esta es una afirmación de carácter metafísico, de importantes consecuencias.

Para dar claridad sobre el asunto, ella explicó algo sobre el calor. Algunos materiales son buenos para conducir, otros para absorber. Así es que para disminuir la temperatura de un elemento hay que acercarle otro que absorba energía calórica. Y eso es todo. La archiconocida transferencia de calor.

Peroooo... digo yo: no se pueden medir AUN, porque no hay aparatos con qué hacerlo y no tenemos unidad de medida para muchos fenómenos y propiedades. ¿Qué pasará cuando se puedan medir? Y si se conoce su comportamiento ¿Será posible inventar dispositivos para crear silencio, frío y oscuridad, jugando con principios diferentes a la onda-partícula, la vibración y el espectro electromagnético? Y finalmente: ¿Hasta dónde nos llevará la magia del pequeñísimo y poderoso Electrón?