Nota aclaratoria: Les juro que en .txt no se veía taaaaan extenso... pero ni modo: el mal ya está hecho.
Muchos filósofos, a lo largo de la historia del ser humano, se han puesto, ociosos ellos, a la tarea de responder preguntas que nadie más se hace. Duran toda una vida leyendo, especulando, divagando, devanándose los sesos y escribiendo. Muchos de ellos han terminado siendo proscritos de la sociedad, otros tantos se han vuelto locos y, generalmente, viven sus últimos días en la más completa miseria.
La filosofía no es una ciencia. Es una ocupación, hobbie, afición de ciertas personas humanas que probablemente quieran, a partir de la palabra y la idea, evadir este mundo, que les parece, y es, altamente absurdo e inexplicable. Amor a la verdad, dice literalmente. Pero, ¿Qué es el amor? ¿Qué es la verdad? ¿Qué puede esperar o espera encontrar alguien que dedica su tiempo, materia prima de la vida, a construir una serie de edificios intelectuales que jamás de los jamases podrá concebir como un conocimiento de primera mano? Porque sépase que la filosofía pretende ir más allá usando herramientas del más acá. Pretende sobrepasar lo inmediato y particular para sacar las grandes conclusiones de lo eterno y lo general. Pero nada puede generalizarse. Nada puede medirse de forma exacta con este cerebro finito. Nada puede percibirse totalmente con este cuerpo limitado.
No a todos interesa saber qué es la cosa en sí, ni les place criticar la razón pura ni la impura, ni descubrir las implicaciones del Logos,ni pasar del mundo cerrado al universo infinito... y muchas personas, de hecho, no querrán nunca saber la Verdad.
Aquí me he referido sólo a una de las formas en que las personas se acercan, desde su humilde posición, al camino de la Verdad. Esta, la filosofía, quiere aparentar ser limpia y estar exenta de vicios. Pretende ser razonable, objetiva y fruto de arduo trabajo intelectual. Sin embargo, hay otras, menos objetivas, más flexibles y adaptables a mundanos intereses. Una de ellas es la teología (que por la partícula logía, da la impresión de ser una cosa seria, con bases científicas -para decir que se estudia a dios, hay que partir del principio de que existe y se puede aplicar un método para conocerlo-), la otra es la metafísica (más allá de la física, de la materia). De cualquier manera, estos tres tipos de abordaje se dirigen al mismo fin: explicar lo inexplicable.
¿Alguna vez les ha pasado que, al tratar de entender un concepto, sienten que su mente empieza a doblarse peligrosamente en una dirección incómoda y antinatural, que podría hacerles atravesar irremediablemente la puerta de la locura? Si no les ha pasado, los felicito: son afortunados, la vida es amable con ustedes y, de corazón, deseo que nunca les suceda. Algunos no somos tan afortunados.
Quienes han experimentado con drogas, hongos, yagé y demás sustancias psicotrópicas sabrán que el concepto de realidad es muy variable. Que la mitad, o más o quizás la totalidad, de la realidad está formada por nuestra propia apreciación de los fenómenos. ¿Qué es real? ¿Qué es lo real?
También, aquellos que han pasado sus épocas de desequilibrio mental y se han dado cuenta de ello (muchas personsas se consieran cuerdas y están más locas que una cabra),saben a qué me refiero. He tenido la oportunidad de saber qué es caminar sobre el límite entre "lo real" y "lo imaginario". Y créanme: el que sea imaginario, no lo hace menos real. Es más: lo imaginario está superpuesto a lo que llamamos real. Sólo es que nuestra estrechez mental y esa forma "normal" de ver el mundo y las situaciones nos impide mirar a profundidad. Si estoy pasando por una una temporada de esquizofrenia, oiré voces en mi cabeza y probablemente hablaré con sombras que salen de las paredes, pero esto no querrá decir que, por ser producto de mi patología, sea irreal. Es real porque tiene efectos en mi realidad. Existe para mí y actúo en consecuencia.
Se les hará raro que esté hablando de estos temas. Trataría de ir más lejos pero, en este momento, estas cosas me llegan. Tocan mis afectos. Estoy tratando de hallar razones... Si alguien me dice que fuerzas oscuras están dañando su vida, me veo en la obligación de formular y tratar de responder ciertas preguntas:
¿A qué se refiere con "fuerzas oscuras"?
¿Por qué afirma tal cosa?
¿De dónde pueden salir dichas fuerzas?
¿Están fuera, en el contexto, o se originan en su mente?
Y si otras personas perciben sus efectos ¿Significa esto que son reales?
Si no son reales ¿Entonces por qué las consecuencias?
¿Cómo luchar con algo que no vemos?
¿Su mente le ha dado acaso poder a estas cosas?
¿Las cosas están afectando el equilibrio de su mente?
¿Es producto, tal vez, de una histeria colectiva?
Aunque sea una histeria ¿Pueden sus síntomas destruir la vida de estas personas?
¿Qué es real?
¿Qué puedo hacer?
...Creo sólo en aquello que mejora mi vida. Dejaré de creer en algo considerado bueno si hace que mi vida se vuelva algo inmanejable. Aceptaré feliz cualquier mentira que haga más placentera mi estadia en el globo terráqueo. No necesito una verdad, ni la verdad. Sólo necesito una mentira buena en la cual pueda creer.

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