V. ha logrado algo que pocos: ha decidido construir su propio refugio para poder ver desde atrás el mundo y respirar un aire más puro. Es un artista nato: une la emoción a la materia y su obra a lo trascendente.
La forma como está organizada actualmente la sociedad, todo el edificio de prejuicios, supuestos y deber ser, atentan contra su deseo de armonía. Es un hombre que se comunica y expresa a través de la materia, que ha encontrado una manera de volver a los orígenes. Es una persona con inquietudes que atraviesan el cuerpo como una lanza y cuya punta se dirige a esa fuente de energía de la que todo nace. Es raíz, chamán, brujo, médico y creador.
Hace algunos años descubrió que podía ser sin estar: que podía salir y entrar de esta realidad y que estaba en sus manos crear otras. No es un reformador, ni un pastor ni un líder. Es un hombre conciente de sus cadenas: sabe que él las creó y las anudó alrededor de sus tobillos. Ahora ha transformado el metal en seda y baila como un dios ebrio y feliz. Su soledad es amada. Su espacio va más allá de finitas paredes. Para él la ciudad es como una tienda a la que acude una vez al mes para tomar provisiones. Entra, ve, toma lo que necesita, hace sus donaciones, se deja contaminar un poco de este sueño y vuelve a su morada. Sobre una roca que queda a dos tabacos del nido, se desnuda, hace una oración sin palabras y se sumerge en la cascada que quitará de la piel de su alma el disfraz que ha usado para participar en el jolgorio de la ciudad. Vuelve a estar dentro de sí y sonríe.
V. sabe que hace parte del mundo. Sabe también que permanece en éste porque es un personaje más. Conoce sus disfraces y su papel. Para algunos es un soñador; para otros, un loco. Él lo único que ha hecho es descubrir las reglas del juego y ponerlas a su favor. Siembra semillas en realidades diferentes que se superponen a ésta y recoge sus frutos. Ve hombres sin sombra que corren en busca de algo que justifique su afán. Es paciente y se entrega. Es camino y pasos sin huella…
Javier
22 sep 2007 | 10:42 PM
Me gustó esa pelicula. Creo que estoy pensando en la misma de la que escribes. V. se ha separado del mundo, sin embargo está en el. Usa la máscara que quiere para cada ocasión sabiendo que debe tener una para acercarse al mundo. Observa...tranquilo. Tiene una idea creadora. Una idea revolucionaria que por motivos que no alcancé a ver en la película ya que no la vi desde el principio, pretende remecer el "orden"establecido de las cosas.
Grande V.
Yo sigo visitando tu sitio de vez en cuando. Me gusta lo que interpreto de la agrupación de datos que han formado tu personalidad. ;)