Para los caballeros que piensan que el sexo oral es sólo de ellas a ellos, ahí les van unos datos:

  1. El clítoris no es un mito: ¡Existe!
  2. El clítoris y sus alrededores, al igual que la cabeza del pene, también tiene extrema sensibilidad a las caricias húmedas y cálidas de la lengua y los labios
  3. El clítoris es el único órgano humano hecho exclusivamente para el placer (lero lero)
  4. Por tanto, no le niegues ciertos placeres a tu compañera de cama
  5. Al igual que ustedes, al principio no sabíamos cómo hacerlo
  6. La mejor manera de aprender es LA PRÁCTICA
  7. El clítoris no es un pene pequeño: olvídense ya de eso
  8. Poner la punta de la lengua rígida directamente sobre el pequeño botón puede desactivarlo por el resto de la jornada
  9. Los labios menores también son sensibles a caricias de área extensay a suaves juegos con los labios
  10. El clítoris puede ser succionado PERO: tomando parte de la piel que lo cubre también entre los labios y como si se tratara del lóbulo de la orejita de la mujer amada, con ternura
  11. Separa suavemente los labios menores y pon tus labios humedecidos, con la boca entreabierta, sobre la zona del pliegue y con suaves movimientos ve descubriendo el clítoris: no se trata de dejarlo totalmente expuesto: puede ser altamente doloroso
  12. Para brindar sexo oral, la lengua debe estar relajada: jamás en punta, a menos que vaya a introducirse en el Templo de Jade
  13. La entrada vaginal es altamente sensible a la penetración lingual
  14. Preferible que mientras tus labios y lengua se deleitan con el clítoris, uno o dos (o tres) de tus dedos penetren rítmicamente la vagina (es lástima que no tengais un pene en la barbilla)
  15. Demasiada saliva puede restar el efecto de fricción y muy poca puede dificultar el masaje labi-lingual. Encuentra la cantidad adecuada de lubricación
  16. No estés viendo la cara de tu compañera (a menos que sepas que a ella le gusta ser observada) ¡Concéntrate!!
  17. Está atento a sus gemidos y al movimiento de su pelvis y esto te indicará lo que tienes que hacer
  18. Inicialmente no vayas directamente al clítoris: besa los muslos, las ingles, los labios y luego da toques suaves sobre el pequeño botón... nos gusta el ritual
  19. Cuando tu compañera alcance el orgasmo (que con estos consejos y tu habilidad innata para hacerla feliz, confiamos que suceda en pocos minutos) ni se te ocurra seguir masajeando, lamiendo o succionando. Después de los espasmos, toda la zona se resiente a las caricias por más suaves que sean. Espera dos o tres minutos y puedes reiniciar tus labores (no necesitamos media hora de reposición... lero lero)
  20. Deja ya de quejarte de que tu compañera quiere más sexo del que puedes darle: ni la lengua ni los dedos quedan inservibles tras el orgasmo. El pene no es tu única herramienta: ¡Se creativo y recursivo!!
  21. Si aprendes a hacerlo bien (ya sabes, hay que practicar) puedes darle sexo oral a tu compañera cuantas veces quieras: muchos orgasmos intensos en poco tiempo, sin desgastarte empujando ni esperando a que "Junior" se recupere
  22. Puedes aderezar este ritual amatorio con miel, arequipe, frutas... y darte un buen banquete
  23. Un buen amante se esmera porque su compañera sea la primera en alcanzar el orgasmo, sirviéndose de caricias manuales acompañadas por el cálido contacto de la boca y la lengua. Después ya puede él pedir lo que quiera
  24. Esta última recomendación es apenas lógica: tú alcanzas el orgasmo en dos minutos sin mayores estímulos ni esfuerzos, si quieres (y a veces, aunque no quieras). ¿Entonces por qué insistes en llegar primero? No seas tan egoísta
  25. Por último, querido: ¡NO TE SABE A FRESA! ¿Por qué pretendes que ella te la chupe siempre como si fuera un helado? No es un favor pero tampoco una obligación. Si quieres recibir, aprende a dar

Bueno, tengo algunas cosillas qué hacer... señores, les dejo estos consejitos para que sus respectivas amantes sean felices. Que otras disfruten ya que no puedo hacerlo yo...