Afirman algunos psicólogos que la perversión llamada exhibicionismo sólo es aplicable a los hombres y por esa razón me asaltan algunas dudas...

¿Soy una mujer? ¿Soy un hombre? ¿Soy un hombre metido en el cuerpo de una mujer? ¿Soy o no exhibicionista? ¿Están los psicólogos equivocados? ¿Acaso importa?

Lo único que alcanzo a sospechar es que quien se exhibe quizás no se siente totalmente real: tal vez necesita que la mirada del Otro le dé un cuerpo, puede que sea ficticio para sí mismo. El que se exhibe no encuentra una manera mejor de expresarse o, sencillamente, su cuerpo es una palabra que no logra comprender.

Exhibir es también penetrar al Otro, es poseerlo a través de sus ojos, es invadirlo y llegar a su sensibilidad, es transgredir su mirada y contaminar su mente...

Nota importante: Las imágenes son elementos visuales formados por manchas de color. No se trata de mis pezones, son sólo imágenes: no podrás acariciarlos, ni besarlos, ni sentir su calor. Sin embargo, si las has visto habré penetrado tus ojos e invadido tu mente. Mi propósito ha sido logrado.