Primera escena: Es de madrugada. A lo lejos suena música popular. La llave da dos vueltas en la cerradura y los pasos avanzan por la sala. Abre los ojos en medio de la oscuridad. Tantea la cama y retira la cobija; hace calor. Se levanta, cruza el umbral y entra al cuarto de baño. Enciende la luz y se mira al espejo mientras escucha caer el agua. Un intruso la espía desde el rincón con sus ojos oscuros y brillantes.

Segunda escena: Las palabras olor, amor y hermosa lengua se reúnen en su mente. Madre, hija, esposo, amantes, teatro, guerra, se desplazan de cuadro en cuadro. El amor y la muerte andan juntos [as].

Tercera escena: Son 120 minutos de los cuales recuerda quizás la mitad. "-Me ha llamado alguien y no algo" ¿Qué es Lo mejor? ¿La razón? ¿Los sentimientos? ¿Puede la máquina igualar al ser humano? ¿Puede incluso superarlo en sensatez?

Cuarta escena: Hoy todo son señales. Es la esquizofrenia. Muchas voces le hablan. Todas estaban ya en su cabeza antes de formular la pregunta: ¿Qué quieres estar haciendo dentro de 5 años? ...

"el texto de Febvre, publicado a la mañana siguiente de la ocupación nazi, muestra a la perfección cómo entonces, en 1946, la obra de Michelet de nuevo hacía eco bruscamente a los sufrimientos de los franceses oprimidos por la ocupación extranjera y el fascismo".

Quinta escena: Brujas, sueños, palabras. ¿Cómo será la Muerte? ¿Cómo será mi muerte? ¿Y la tuya? ¿Me dolerá?... sueños, palabras.

Y mientras éL daba inicio a la clase de música, ella, abrazada al árbol, tarareaba tu canción... la había aprendido en vigilia y la cantaba en sueños para éL. Y así, mágicamente, unía a los dos amantes con su voz, que repetía tu voz, que se mezclaba con la voz de éL que decía: "Debes identificar cuándo subir y cuándo bajar".

Why can't I sleep with my eyes open...