Estos días, a la vista de la ingente cantidad de trabajo que he tenido, y que aún tendré lo menos hasta el 4 de junio, ha vuelto a rondar mi fatigada mente la idea de que, en este Infierno subLunar estamos, quieras que no, sometidos a la Dialéctica: Esclavo o Pobre.
Somos humanos. Eso se da por descontado a pesar de tanta variedad y aunque algunos especímenes tienen comportamientos salvajes o extraterrestres. Y tenemos por lo menos dos cosas en común. A modo de ilustración les dejo dos textos.
1. Como introducción al libro Desgarradura de Emile Michel Ciorán, hallamos:
"Una antigua tradición gnóstica afirma que, antaño, en el cielo se libró una lucha entre los partidarios del arcángel Miguel y los secuaces del Dragón. Los ángeles que no tomaron partido fueron condenados a permanecer en la Tierra. Somos, pues, el fruto de una vacilación olvidada, de una antigua incapacidad para elegir que ahora nos obliga, con desespero, a abrazar cualquier causa o cualquier verdad."
La elección pesa sobre todo ser humano: es este, podríamos decir, nuestro destino y el sello de cada una de nuestras acciones y omisiones. Pero no conforme con tal condena, quien quiera (Malhaya!!!) que nos haya creado (o en su defecto el azar) agregó otro ingrediente: el trabajo
.
2. Y bien lo dicen las Sagradas Escrituras, Génesis 3, 19:
"Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás."
Leyenda o verdad, palabra divina o simple especulación de locos, lo cierto es que la elección es una realidad cotidiana: aún negándonos, optamos por el no. Y el trabajo, ni qué decir. O trabajas o... supongo que todos hemos pasado esa crisis del primer empleo cuando descubrimos que lo único lindo de trabajar es poder tener unos billetes en la mano a fin de mes, que duran apenas 3 días en evaporarse [a recordar que me parecía imposible la sublimación de la materia: pero existe!! Es real!!].
Según Wikipedia, tenemos:
Dialéctica: Técnica de razonamiento que procede a través del despliegue de una tesis y su antítesis, resolviendo la contradicción a través de la formulación de una síntesis final.
Aquí viene mi especulación al respecto:
Tesis:
El antónimo de Rico no es Pobre, es Esclavo.
Lo anterior en vista de la experiencia propia y la de mis conocidos. No es mucha pero es algo.
Antítesis: Pobre: persona que no tiene ni en que caerse muert@. Siempre anda arrastrad@ y esperando paniqueado el fin de mes.
Rico: persona con holgura económica, generalmente obtenida sin mucho esfuerzo, probablemente a través de una herencia familiar, un negocio ilícito o un premio gordo de la Lotería o del Balotto.
Esclavo: persona condenada a trabajar 48 o más horas semanales como mínimo 20 años de su vida, durante la etapa biológicamente óptima para dedicarse al placer y a la vaganbudería, con el fin de poder tener un techo, comer y sostener los gastos que implica haber formado una familia.
Síntesis:
O eres Rico, o eres un Pobre Esclavo.
Dejo en manos, o mejor, en mente, de cada cual hacer sus propias divagaciones y renegar o aceptar estoicamente la síntesis presentada.
Eso sí, les digo: hay muchas formas de burlarse de dicho estigma. Hay quienes sortean alternadamente entre ser pobres y esclavos, otros se quedan en pobres y aprenden a sacarle ventaja (¿?), unos más se esclavizan duramente 20 años para poder en su vejez, saborear los frutos de su trabajo (¿?), y otros más tratamos de llevar simultáneamente la pobre esclavitud con pequeños escapes para reírnos internamente de este sino absurdo que cargamos a cuestas sólo por el hecho de ser humanos.
Nota: el trabajo dignifica al hombre cuando trabaja en lo que le representa un reto y satisfacción personal. El trabajo está prescrito con excelentes resultados en casos de depresión, aburrimiento o falta de sentido de la vida. Pero no lo es todo. Hay que identificar el límite.
Saludos a tod@s!! ;P

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