Este post es la traducción de la Primera Parte de una charla [traducción, no transcripción, ya que el estado de beodez permite difícilmente reconocer que estoy hablando en castellano] que descubrí hace unos días y que fue grabada por mi amiga /#/ una noche de bebeta y risas. De eso hace casi un año y ha venido a cuento porque me enteré de que /#/ se fagocitó un tipo que, tiempo atrás, me había interesado también... y ella que jura que es a mí a quien gustan los mutantes!!!

Primera Nota: He camuflado el nombre de mi amiga bajo el signo numeral para no dejar en evidencia su identidad.

- ¡Obviamente que no!! ¿Usted cree que un número cambia todo, marica? No. Yo creo que mire… yo empecé a sentir la “crisis de los 30” a los 28. Coincidió con que me di cuenta de que me gustaban los niños [jejejejeje].

- ¿Antes qué le gustaba?

- Pues, no. Nunca me gustaron los hombres mayores. Pero qué? pero tampoco sabía que le podía sacar provecho a un niño… o sea, que me gustara mucho… pero me di cuenta de que sí… y después de eso… marica ¡Es que no hay como la carne fresca! [jajajajaja] Marica, lo que yo le digo: que yo miraba ayer a C y decía: oiga ¡El man está bueno! ¿Usted cree que me voy ahora a revolcar con un panzón, ahí, lleno de…? Además un reppprimido de mierda…? pudiéndome acostar con niños, así, todos sanitos.

- ¿De qué edad estamos hablando? ¿Qué rango?

- ¿Qué? ¿Viejos? Viejos son de mi edad [jajajajajaja]

- Niños… ¿Niños de qué edad?

- Y niños son de 20 para arriba. Menos de 25, obviamente. Es más, niños para mí son como de los… 20 a los 23 años. O sea, de 24 y 25 ya pasaron de la edad de niños.

- Ay, ¡Gracias por no considerarme una niña!

- No porque estoy hablando es de hombres… igual, en todo caso, un hombre de 30 años ya es un viejo! O sea, ya ha pasado, digamos, sus experiencias más importantes afectivamente y ha pasado muchas cosas que ya no quiere volver a pasar y eso….

Segunda nota: perdón el jetabulario; en la vida real yo no soy así de grosera, pero es que con alcohol encima siempre suceden algunas pequeñas metamorfosis.

Tercera nota: es cierto!!!... y eso si no fue consecuencia del alcohol. A los 27 descubrí que los prefería jóvenes y es que: ¡Belleza es juventud!! y para mí, ante todo la Belleza.

Cuarta nota: es la Primera Parte de una sarta de incoherencias que revelan que mi estado mental raya enlo patológico.