Comentario enviado por mi amigo Rolando José Torres Sánchez sobre el artículo: La mejor manera de no enamorarse de un amante es tener otro.

El verdadero problema es que en nuestra sociedad donde la familia es la base, el patrón a seguir es la monogamia, donde una pareja debe ser estable y estar unida por el amor, y donde según la religión el sexo sólo tiene un papel reproductivo, queda prohibido para la mujer no enamorarse de su amante, y queda en entredicho su "REPUTACIÓN" si piensa o actúa diferente; en cambio para el hombre, pensar en sexo menos de 1439 minutos al día, es señal de debilidad, y su fortaleza radica
en la inclinación de su pensamiento sexual, para la iglesia quien rige la escala de valores de la sociedad va desde el más pecador hasta el menos pecador así:

Ateo
Homosexual.
Heterosexual Ateo promiscuo.
Laico Promiscuo que no se confiesa.
Laico solterón > 40 sin hijos.
Esposo en unión libre.
Esposo que planifica.
Solterón responsable con hijos.
Solterón irresponsable con hijos.
Semental irresponsable.
Heterosexual Pedofílico.
Religioso heterosexual Pedofilico.
Religioso homosexual Pedofilico.
Religioso no célibe.
Religioso célibe y ladrón.
Religioso bisexual Pedofilico no célibe y ladrón.

"El que peca y reza empata, y lo más importante es que estés
arrepentido de corazón después de cada acto de bajeza sexual, y libre de culpa antes del siguiente".

Por lo mismo para el hombre es más aceptado en la sociedad y en la iglesia si es Semental irresponsable que si se es Esposo en unión libre.

Pero una cosa es enamorarse y otra cosa es tener sexo.

PROCESO DE ENAMORAMIENTO:

Uno conoce a varias personas, hombres o mujeres con los que se relaciona a diario, su forma de hablar, pensar, sentir, comer, besar, trabajar, opinar, vestir, bailar, como se relaciona con los demás etc.

El cerebro va recogiendo sensaciones de bienestar y malestar frente a esas experiencias, las valora, las codifica y las analiza y va generando un distribución normal de campana, sobre cuales son las personas mas compatibles con la idea de bienestar.

Los amigos y los enemigos quedan en los extremos de la campana, y el enamorado y el exnovio quedan 2 desviaciones estándar.

Si el exnovio queda de amigo se ubica hacia el extremo de los amigos y si no en el extremo de los enemigos.

Las personas que nos son indiferentes quedan en la media. Para mí el enamorarse es el proceso de clasificación que hacemos a todos los individuos conocidos tratando de identificar quien está en esa posición privilegiada.

Si el individuo queda cerca de la desviación estándar hacia el extremo de los amigos, tiene buenas probabilidades de convertirse en novio, sin llegar al extremo de amigo.

Uno difícilmente se enamora de sus amigos, porque a ellos se les soporta todo, con los amigos se comparten todo, te conocen y los conoces mas que a los demás, incluso se les perdona muchas cosas que al enamorado no se le perdonaría.

Los enamorados suelen clasificar sus sentimientos, de acuerdo a otros ya vividos memorizados con anterioridad y recogidos desde la infancia.

El típico comentarios entre enamorados como "el me hace suspirar cuando lo veo" o "esa vieja me excita como una profesora que tuve en bachillerato".

Durante el matrimonio uno realiza un proceso de revalidación de la pareja, desplazándola hacia la media de la campana, o hacia los extremos, dependiendo del sexo y de la rutina que se experimente.

Cuando la pareja está por debajo de la media hacia el extremo enemigo, surgen otros factores como la edad, el miedo a la soledad, la dependencia económica o social, o incluso la presión religiosa o familiar que lo somete a uno a vivir con su enemigo. ("Dormir con el enemigo")

El sexo es distinto, es una tormenta de sensaciones, hormonas e instintos que somete al cerebro y que niegan cualquier raciocinio, incluso valores enamoradizos de bienestar o malestar. Se presenta por que la naturaleza animal, tuvo que desarrollar entre los mamíferos superiores demasiadas terminaciones nerviosas en los órganos sexuales para generar mas sensaciones placenteras y sentimientos que los propios sentidos con el fin de obligaran a los individuos a procrearse y a multiplicarse, incluso involucra el uso de agentes químicos hormonales para nublar y para suspender funciones cerebrales principales.

Por eso durante una noche de sexo salvaje, los hombres creen que lo hicieron 4,6,8 y más veces mientras que las mujeres, que nunca perciben la duración del tiempo o el dinero, pudieron medir exactamente 10 minutos 38 segundos de relación coital, 3/4 de orgasmo y 40 gemidos, sábanas baratas.

Esos son los valores que inconscientemente enamoran a las mujeres, que por nuestra condición de hombres nunca tenemos en cuenta y por la que se enamoran ellas de los amantes, descartando muchas otras como el número de insultos recibidos, desplantes e incluso bofetadas.

Es común entre los promiscuos tener relaciones sexuales con personas que no toleran y que están al otro lado de la campana, en el extremo de los enemigos, e incluso en la media indiferentes.

Dicha aceptación es producida mas por agentes químicos
internos (hormonas, adrenalina, niveles altos de azúcar) o externos (afrodisíacos, alcohol, narcóticos, embellecedores).
El sexo no se puede medir en tiempo, sino en calidad, y en cuántas veces deseamos repetir las mismas circunstancias (el ser descubierto, la infidelidad, cumplir fantasías etc.)

Puede ser completamente satisfactorio en tan sólo unos minutos, mientras se baja por un ascensor, mientras se está escondido en un baño publico, o en el auto de tu papá.

Algunos hombres han experimentado mejor sexo con las hermanas de sus novias mientras estas se arreglan, que pasar toda la noche con sus novias recordando a las hermanas.

Si tienes sexo con A no hay problema, el problema del enamoramiento es cuando empiezas a clasificar esa experiencia con la vivida con B C D ... AA AB AC AD... Y le pones valor y posición en la campana de bienestar.

Para que no te enamores de tus amantes, hay dos formas, o no clasificarlos o no dar tiempo para clasificarlos. En la primera, no recordarías nada de lo que pasó, más de que en ese momento lo disfrutaste, así como lo hacen la mayoría de hombres que no se acuerdan de los detalles.

En la segunda, recordarías todo, pero no tendrías tiempo para
clasificarlos, porque estarías pensando en cuál es el siguiente
candidato.

Debes estar satisfecho de igual forma si viviste una experiencia de 6 minutos o una experiencia de 12 horas, con cena romántica, serenata, Vino, cama de rosas, masaje y finalmente 8 orgasmos en cada una de los cuatro bellos acontecimientos vividos.

De una forma o la otra el secreto está en NO TENER MEMORIA cuestión que es bien conocida por la mayoría de los hombres y desconocida por la mayoría de las mujeres.