Sabiendo y sospechando grandes desgracias por venir, Hulk -el Hombre Increíble- tal como su homónimo de la pantalla, decide alejarse de la persona a la cual teme mostrar su lado oculto, su piel verde, sus gestos de furia desencadenada...
Cuarenta minutos tratando de explicar lo inexplicable, de hacerme entender que no daba excusas (¿?), de pasar de un argumento desarmado a otro, los primeros síntomas del fenómeno de mutación... esa boca que daba tan deliciosos besos iba a empezar a proferir improperios contra mí, esa cara impasible y poco expresiva iba a verse transformada por unas venas en las sienes a punto de reventar, esos OjiToS LinDoS me iban a atravesar con sus puñales de odio...

Yo hubiera corrido pero sencillamente estaba encantada ante el influjo de su contradicción, de su perversión, me hubiera quedado sólo para poder ver con mis propios ojos como un caballero se puede volver un perfecto canalla... hubiera sido una situación de extremo peligro...
OjiToS LinDos-HuLk, me hiciste un favor que no acabaré de agradecerte...

Rodcarsol
18 feb 2007 | 10:59 AM
ahh que afortunada eres.
Hay personas que esperamos toda la vida para ver una metamorfosis en la persona que admiramos y el sufrimiento y dolor que se siente debe ser comparable al vestuario de la monarca, se desgarra el sentimiento y la esperanza en aquella crisálida y emerge esa Danaus de perfecta belleza y esperando por ella a veces debemos soportar su desagradable olor y sabor, producto de ese venenoso elixir cardiaco de su interior.
Ahora estamos en posición para admirarla en su esplendor, y olvidar su aroma, pasar por alto su sabor y olerla con los ojos, ver su gracia, su dicha, su triunfo, y compartir con ella su vida, conociendo su ser, o alejarnos de ella, con la ilusión de haberla conocido aun cuando no tenia su magnífico fulgor.