Esta mano nerviosa y pequeña que todos ven,
esta mano de uñas pintadas y piel frágil
ha cometido sin temblar
oscuros asesinatos fracasados
y algún suicidio rencoroso
en el abandono de la almohada y las lágrimas.
Esta mano ha mentido en salones y calles
con ceremonias usadas y ajenas.
En habitaciones oscuras, esta mano
ha huido de la ternura,
pero lenta como ola de aceite
ha dado placer a los cuerpos.
Esta mano ha ordenado en fila las palabras
para llevarlas al abismo
y hacerlas decir ya sin aliento
del esplendor de las pobres emociones,
del desplome de las ruinas aún en pie,
de la sal viva en las pestañas.

Janton
4 feb 2007 | 06:38 AM
Muchas gracias por visitar mi blog, y por tu comentario y tus ánimos. Se intentará que la cosa se tranquilice, aunque el panorama no es halagüeño. Me gusta eso que pones en tu perfil, de que quieres contaminar el mundo con la palabra. Si habláramos más, y obráramos menos sin pensar, mejor nos iría...