... Y que aunque tus palabras me lleguen y las mías alcancen a ponerse frente a tus ojos, no vivimos en el mismo mundo; este instante que acaricio ya pasó para ti. ¡Qué difícil es entenderlo! No existimos simultáneamente y siempre voy un paso más atrás aunque mi alma podría volar hasta cualquier lugar en un segundo para estar a tu lado...
Una tarde de Sol - Manolo García
Qué pena no ser ave de paso, ni derrota de carta marina.
Qué dulce ser el trapo blanco henchido al viento
del velero que alegre se encabrita.
Qué lento ser ciprés viviendo erguido al cielo
y saber que todo en este mundo necesita su tiempo.
Qué pena no ser ave de paso
ni proa que acuchille siete mares.
O relumbre del zarcillo de bella muchacha
que descalza baila por los parques.
Busco en el ruido de las plazas.
Busco en las calles de ciudades que ya no conozco.
Busco el aroma de mujeres que pasan
a sus cosas, a su lucha, a la tarea que les toca.
Guardo una tarde de sol, una tarde de sol por si hace falta,
ese es un tesoro que nadie podra arrebatarme.
Guardo la mirada risueña de alguna muchacha.
Guardo en un bolsillo el color de la piel de una naranja...
Mejor pluma del ala de un perro
que pasar los dias esperando
ahumar el avispero de la mente,
que se dispersa en la desidia con sus sombras.
Qué pena no ser ave de paso
o arrecife sobre barra de corales
al alba pálida, ave de paso
que flota sobre espumosos mares.
O destello del pez de hoja de lata
flor de agua, que reluce y baila en los estanques.
Te busco entre la gente de las plazas.
Te busco en las calles de ciudades que ya no recuerdas.
Te busco en el perfume de mujeres que pasan,
en los silencios que crecen cuando ellas no hablan.
Te guardo una tarde de sol, una tarde de sol por si la quieres.
Ese es un tesoro que nadie podrá arrebatarte.
Te guardo una mirada risueña que nada pretende.
Te guardo en un bolsillo el calor de mi piel por si vinieses.
Te guardo una mirada risueña que nada pretende, te guardo en un bolsillo el calor de mi piel por si vinieses....
